Cupido no es tan bueno

Todos conocemos a Cupido, o Eros como lo llamaban los griegos, ¿o quizás no?

Shaftesbury Memorial Fountain, Londres

Seguro que, aunque no lo sepas, lo has visto un montón de veces representado en cuadros, esculturas o incluso en el folleto de algún supermercado cuando se acerca San Valentín. Su apariencia siempre es pueril y suele llevar alas junto con un carcaj y unas flechas. ¿Ya sabes de quién te hablo? ¡Sí, ese, el hijo de Afrodita y Ares! ¡Sí, el que es considerado el dios del amor junto con su madre en la cultura grecorromana!

¿Sabías que tenemos palabras en español relacionadas con él? Me vienen a la cabeza, por ejemplo, concupiscencia, creada a partir de cupere, la misma raíz que Cupido, que significa: ‘desear, anhelar’,  y erótico, que encuentra su origen en el griego ἔρως, érōs, ‘amor sexual’. Aunque no lo sepamos nuestro léxico se nutre en gran medida del latín y el griego.

Muchos cantantes actuales citan al pequeño Cupido en sus letras y ha llegado a tener una serie con su nombre. El dios del amor grecorromano ha conquistado el corazón de muchas personas. Es curioso, porque en realidad Eros se divertía llevando el desasosiego a los corazones. Muchos fueron los dioses y mortales dentro de la mitología que sufrieron a causa de sus flechas. Y, aun así, ha tenido mucha más suerte que uno de sus hermanos, Anteros. Este nació para contrarrestar a Cupido, pues representaría el amor correspondido, pasional y reciproco frente al amor ciego e irracional de Eros. Anteros suele aparecer con larga cabellera y alas de mariposa, a veces también lleva el carcaj y las flechas como su hermano.

Anteros y Eros son un buen ejemplo de lo que pasa cuando no te llevas excesivamente bien con tu hermano. Prueba de ello son la cantidad de representaciones que existen en las que aparecen discutiendo. Una de mis favoritas es el Eros e Anteros de Camillo Procaccini. Anteros era el vengador del amor no correspondido y hoy en día es un gran desconocido. Desde luego el caso de estos dos hermanos es el perfecto ejemplo de que “unos cardan la lana y otros la fama”.  

Podríamos decir que Cupido es uno de los símbolos universales del amor y, sin embargo, no reparamos en el tipo de amor que representa. Propongo que pongamos de moda a Anteros, porque, ¿hay algo más bonito que el amor correspondido?

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